Pensando ya en el 2021: ¿en qué invertir en base a las expectativas? – ámbito.com

También con una presión tributaria récord, y un gasto público medido en términos del PBI muy por encima del promedio histórico.

Además, un Banco Central con pocos dólares y reservas cayendo -aunque en cámara lenta gracias a un cepo que limita la fuga de dólares-, terminan de delinear un marco que desincentiva la inversión (brecha en torno al 75%).

Nos encaminamos así a completar tres años de caída de salarios reales, cerrando el 2020 con una caída de cerca del 13% del PBI -de las más pronunciadas a nivel global.

Y en este escenario, nos preparamos para encarar una negociación con el FMI donde el gobierno busca mostrar un giro, apelando a una mayor racionalidad económica y medidas que, aunque tímidas, van en el sentido correcto.

Para septiembre de 2021, Argentina debería comenzar a repagar el capital de USD 44 mil millones de dólares que fueron solicitados entre 2018/19. La forma de estirar esos vencimientos es ingresar en un nuevo programa con el FMI, y hay solo dos alternativas: un nuevo acuerdo Stand by, o un Extended Funds Facility.

La principal diferencia entre ambos programas es el horizonte y el nivel de condicionamientos requeridos, siendo el último el más largo y el que Guzmán irá a buscar. Históricamente, las reformas estructurales solicitadas por el fondo están vinculadas al sistema previsional/laboral, mejora en la gestión de empresas públicas (privatizaciones), ajuste fiscal, baja de subsidios, eliminación de controles de capital, entre otros.

En principio, con la suspensión de la fórmula de movilidad jubilatoria y la desindexación, esa parte parece estar saldada o al menos encaminada. Pero hay otro tipo de medidas que seguramente dentro de la coalición de gobierno serán más difíciles de digerir, y la clave estará en los consensos que puedan generarse.

Podría en esta coyuntura, llegar a recrearse la dinámica positiva previa al cierre del acuerdo con los acreedores privados, siendo el FMI un acreedor mucho más preocupado por el programa económico. Un cambio de expectativas sumado a condiciones externas más favorables y un posible despegue de la economía mundial en 2021, podrían allanar el camino de por lo menos, un rebote local en el horizonte de 1 a 2 años, donde casi no hay otros vencimientos considerables de deuda. En este sentido, para inversores agresivos puede representar un punto de entrada para bonos soberanos esperando un escenario que se vuelva constructivo, sabiendo igual que el camino seguramente será sinuoso.

Aunque avanzaron 7,5% en promedio durante noviembre, los títulos ley extranjera quedaron rezagados en el rally de renta variable (cerca del 25% en dólares) y con el precio del contado con liquidación por debajo de $145 y estable, representan una buena oportunidad para dolarizar y comprar bonos en paridades por debajo de 37 centavos por dólar, con rendimientos promedio entre 15/15.5% (muy similares a los niveles pre-reestructuración).

A la hora de analizar la evolución de la deuda soberana, utilizamos nuestro indicador ponderado de globales. La elaboración es muy sencilla, pero aporta un rápido y eficaz diagnóstico de la coyuntura de los bonos. Como se aprecia en el cuadro, el indicador refleja el deterioro en los precios de la curva Global desde mediados de noviembre hasta ahora. La deuda, sin embargo, aún está distante del mínimo de paridad que se alcanzó a fines de octubre (US$34.5).

Inversiones PPI grafico diciembre 2020.jpg

PPI

Alternativamente, para quienes prefieren posiciones en pesos, los bonos o letras a tasa fija tienen rendimientos que lucen actualmente insuficientes. Los bonos dólar linked, si bien tienen el atractivo de ingresar a un tipo de cambio bajo, tienen renta casi nula y rendimientos negativos en el mercado secundario.

En cambio, los bonos atados al CER en la parte media de la curva, para perfiles moderados o agresivos son una buena opción. Puntualmente, en la parte media CER apuntamos al TX26 una duration de 4.5 años y una TIR cercana al 8% por encima de la inflación futura.

Mientras que como opción alternativa, con algo más de Duration (4.9 años), el TX28 con una TIR real en torno al 9% pueden también ser interesantes. Por último, para carteras más conservadoras y privilegiando liquidez y Duration, sugerimos posición en T2X2/TX23 con Tires del 2.7% y 3.6%, respectivamente. Creemos que la demanda de estos bonos se mantendrá en los próximos meses, donde estimamos observar una aceleración de la inflación.

Merval PPI grafico diciembre 2020.jpg

PPI

Para quienes miran las acciones, si bien tuvieron un importante rally en noviembre, para volver a los niveles pre-PASO 2019 (punto en el cual ya estaban bastante golpeadas), deberían escalar en promedio un 150% en dólares. Aquí el panorama es un poco mas inconcluso, y solo inversores con mucho apetito de riesgo deberían ingresar.

(*) Gerente Comercial de Portfolio Personal Inversiones (PPI).

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